El fraude se inició hace seis años, cuando un grupo de personas provenientes de las Islas Canarias -originarios del Reino Unido, Sudáfrica, Bélgica y Noruega- se estableció en la Costa del Sol, Fuengirola y Mijas y comenzó a desarrollar una red de sociedades que vendían participaciones en multipropiedades. El fraude estaba fundamentalmente dirigido al mercado anglosajón y al centroeuropeo.
Tenían varias maneras de estafar a sus víctimas. Una de ellas consistía en pedirles transferencias de dinero a España, para pagar gastos notariales, gestión o impuestos. Otra forma de estafa consistía en vender el mismo producto vacacional a diferentes personas cuando no disponían de él. También, revendían la semana compartida a más de una persona. Hasta que no pasaba mucho tiempo y los propietarios veían que sus expectativas de venta no se cumplían, no se daban cuenta de la estafa.
26-05-2006 CADENASER.COM